Enrique Chagoya Entra en un
sensación no
una galería
Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Enrique Chagoya
Una vida moldeada por fronteras y tinta Enrique Chagoya creció en la Ciudad de México, un lugar donde los límites entre el arte y la vida cotidiana solían desdibujarse. Su padre, un hombre que trabajaba en el Banco de México, trajo el mundo de las imágenes al hogar. De día, era un empleado bancario, pero de noche, era artista. Esta existencia dual significó que el joven Enrique pasara sus días rodeado de bocetos e incluso de billetes f
alsificados, una introducción temprana a la idea de la apropiación. Estos primeros años en la capital mexicana sentaron las bases de la teoría del color y el dibujo que más tarde definirían su lenguaje visual. El camino desde México hacia los Estados Unidos estuvo marcado por cambios significativos tanto en la geografía como en el propósito vital. En la década de 1970, mientras estudiaba economía política en la Universidad Nacional Au…