La historia del Delaware Art Museum
Situado en el Kentmere Parkway en Wilmington, Delaware, el Delaware Art Museum hunde sus raíces en un momento particular de pérdida y propósito comunitario. La institución fue fundada en 1912 bajo el nombre de Wilmington Society of the Fine Arts, un establecimiento que surgió tras el fallecimiento del artista Howard Pyle en noviembre de 1911. El museo nació con el noble fin de honrar su memoria y el legado artístico que dejó sembrado en toda la región.
Los estatutos fundacionales trazaron un rumbo claro para la institución, impulsando la misión de promover el conocimiento y el deleite de las bellas artes en el estado de Delaware. Este ideal fue el motor que movilizó los primeros esfuerzos de la sociedad para reunir y preservar obras capaces de resonar en el corazón de la comunidad local. Desde entonces, el museo se ha consolidado como una presencia constante en Wilmington, evolucionando desde aquellas intenciones primigenias hasta convertirse en un repositorio fundamental para la diversidad de los movimientos artísticos.
Una Colección Pre-Rafaelita de Magnitud Histórica
El museo alberga la colección más vasta e importante de arte pre-rafaelita británico y materiales manuscritos en los Estados Unidos. Este tesoro artístico comenzó a gestarse gracias a la visión de Samuel Bancroft, Jr., quien inició la adquisición de estas obras en la década de 1890. Su profunda fascinación por este movimiento impulsó una acumulación sustancial de piezas que, finalmente, llegaron a la Wilmington Society of the Fine Arts en 1935, gracias a una generosa donación de la familia Bancroft. El núcleo de la colección se centra en la Hermandad Pre-Rafaelita inglesa, un grupo de jóvenes pintores británicos que se unieron en 1848 con el firme propósito de desafiar los convencionamientos de la pintura histórica tradicional impuesta por la Royal Academy.
Estar frente a estas obras es sumergirse en la intensidad vibrante de mediados del siglo XIX. La presencia de los manuscritos originales ofrece un vínculo tangible y directo con los procesos creativos de la Hermandad, permitiendo al espectador viajar al corazón mismo de su inspiración. Entre las joyas de la colección destacan obras magistrales de Dante Gabriel Rossetti, tales como:
- La Bella Mano, 1874
- Veronica Veronese, 1872
- Hesterna Rosa, hacia 1865
- Water Willow, 1871
- Mary in the House of John, 1858
- Mnemosyne, 1881
Las pinceladas de Edward Burne-Jones y Ford Madox Brown también encuentran su hogar en estas salas, ofreciendo una mirada continua a la evolución de este movimiento. Estas obras se erigen como presencias físicas que capturan los giros estéticos de una época de transformación. La profundidad de este acervo permite un estudio profundo de las intenciones de los artistas y de su audaz ruptura con las convenciones académicas de su tiempo.
Colecciones de Ilustración y Arte Americano
La colección de arte americano se despliega a lo largo de más de dos siglos, trazando un linaje que nos transporta desde los albores del siglo XIX hasta la modernidad del siglo XXI. Esta vasta amplitud permite un encuentro directo con la evolución del lenguaje visual de los Estados Unidos. El museo nació con el propósito de preservar la obra del artista radicado en Wilmington, Howard Pyle, cuya esencia permanece como el corazón de la identidad de esta institución. Su influencia trasciende generaciones de ilustradores que se formaron bajo su tutela, tales como N. C. Wyeth, cuyas narrativas dramáticas fueron fundamentales para definir la edad de oro de la ilustración estadounidense.
Entre sus tesoros se encuentran obras de maestros inolvidables como Raphaelle Peale, Edward Hopper y Loïs Mailou Jones. Estos artistas encarnan una parte significativa de la experiencia americana, desde el retrato temprano hasta las exploraciones modernas de la luz y la forma. Asimismo, la colección destaca por su importante acervo de la obra de John Sloan, figura clave vinculada a la Escuela Ashcan. Sus lienzos capturan con maestría la crudeza y la atmósfera vibrante de la vida urbana, ofreciendo una perspectiva terrenal que dialoga con las tradiciones más refinadas de la pintura americana.
- ¡Aléjate de esa chica!, 1915 - N.C. Wyeth
- El reverendo Absalom Jones, 1810 - Raphaelle Peale
Adquisiciones y Donaciones Fundamentales
Los cimientos de esta colección descansan sobre la generosidad de aquellos que comprendieron la trascendencia de preservar legados artísticos únicos. Tras el fallecimiento de Howard Pyle, su viuda, Anne, entregó a la institución más de cien dibujos, pinturas y grabados. Este gesto inicial fue el que permitió establecer un hogar permanente para obras que, de otro modo, podrían haberse dispersado por el mundo. Hoy en día, el museo custodia más de 12,000 objetos, una vastedad material que es el testimonio de décadas de adquisiciones meticulosas y del interés constante de los mecenas locales.
El entorno físico del museo es, asimismo, fruto de significativas donaciones de tierras. El patrimonio de Samuel Bancroft, Jr. ofreció una invaluable colección de obras prerrafaelitas junto con once acres de terreno a la Wilmington Society of the Fine Arts. Este legado incluía una extensión de colinas suavemente onduladas cerca de Kentmere Parkway, que la familia Bancroft donó posteriormente para garantizar que la colección contara con un espacio dedicado a su esplendor. Estos dominios proporcionan el ambiente ideal para el estudio de los múltiples artistas representados entre sus muros, entre los que destacan N.C. Wyeth y Frank Schoonover.
